Según me ha contado mi amita, ella siempre quiso darle una compañera, o hermanita (¿que más da el nombre?) a gatita Kitty. Pensaba que eran muchas las horas que pasaba solita en casa, cuando ellos iban a trabajar e incluso algunas semanas de vacaciones.
Ella que siempre había vivido sola, supo lo que era convivir temporalmente con otro gato con la llegada de la prima eMe (mi amita me ha confesado que cuando la rescató del garaje pensó en que se quedara en casa, pero Vio enseguida se la llevó porque echaba mucho de menos a Kitty, en su nuevo hogar en Valencia). La experiencia con eMe no resultó mala del todo, aunque la negri no participaba mucho en los juegos y a veces le bufaba.
Así que más tarde, mi amita, a través de Facebook, llegó a las páginas de CuatroGatos, una asociación de Cartagena que cuida de nosotros, los gatos de la calle, nos alimenta en nuestras colonias, nos esteriliza y nos recoge en casas de acogida para posteriormente darnos en adopción.
https://www.facebook.com/pages/Cuatro-Gatos-Cartagena-Defensa-animal/354242657921323
http://cuatrogatosctdefensaanimal.blogspot.com.es/
En principio, antes de conocerme, cuando aun no lo tenía muy claro, preguntó por otra gatita negra llamada Sabica, pero le dijeron que había otra humana dispuesta a adoptarla y como ella no lo tenía muy claro, la dejo pasar..
Ella seguía visitando las páginas de CG y así llegó hasta mi y supo que a nosotros, los gatitos blancos, nos tienen que sacar pronto de la calle porque si no el sol hace estragos en nuestra piel.
Estas fueron las primeras fotos que vio en mi evento:
Así que no lo pensó más, les puso un mail a los de CG y preguntó por mi.
Allí le contaron que me habían sacado de una colonia de gatos que vive en el cementerio de los Remedios en Cartagena y que estaba en acogida en casa de una voluntaria de la asociación: Ana Rama.
Me acuerdo mucho de ella, de lo bien que cuidó de mi y del cariño que me dio. Siempre decía que al sacarme del cementerio se había llevado un angelico y que era una gatica muy especial. A la semana de llegar a su casa me puse malita con rinotraqueitis y no veas el follón, porque encima tuve que estar aislada para no contagiar a los otros gatos de la casa.
Pronto mi amita M.J encargó una tacita para mi a Nuria del Bazar Bizarro, ¡era como hacerlo oficial!
Cuando mis nuevos adoptantes quisieron venir a por mi no pudo ser porque seguía malita en casa de Ana, así que esperaron una semana más..
domingo, 13 de octubre de 2013
sábado, 3 de agosto de 2013
Tacitas
La prima eMe y yo, ya tenemos tacitas con nuestros retratos. Las hace por encargo Pitonisa Bizarre. La podeis encontrar en su página Bazar Bizarro de Facebook.
La llegada de mi prima eMe
Resulta que desde hace unos cuantos meses, ya casi un año, tengo una prima.
Os contaré la historia:
Mi amita, una noche, al volver a casa, escuchó unos maullidos en el garaje y descubrió que había una gatita muy pequeña escondida en un coche. Se armó de paciencia y esperó y esperó hasta que la pudo hacer salir y la subió a casa. La gatita tenía mucha hambre y estaba llena de carbonilla, así que la limpio como pudo y le dio de comer.
Se lo contó a mi amita joven, Violeta, que ahora vive en otra ciudad porque se marchó a la Universidad, y ella, que había empezado a vivir en un piso, se puso muy contenta porque me echaba mucho de menos (aunque viene algunas veces) y se acordaba cuando vivía en la casa con sus papás y conmigo. Así podría tener ella una gatita que le hiciese compañía.
Vino con la furgoneta de su amiga y se la llevaron. Yo casi no llegue a conocerla porque estaba en otra habitación con la puerta cerrada y la escuchaba maullar.
A la gatita, mi prima, la llamaron eMe porque tiene una eMe en la frente.
Cuando llegaron las vacaciones, eMe ya tenía siete meses y Violeta la trajo a casa . Ahí es cuando empezamos a conocernos. Ella era muy movidita y quería que yo estuviese todo el día jugando al pillao. Se escondía detrás de las esquinas de las puertas y cuando pasaba se ponía en dos patas haciendo equilibrio. Qué energía!!! Yo le dejaba sitio en el sofá e incluso en la cama, pero claro estaba un poco celosa porque también quería acaparar todas las caricias de mis amitos, así que le hacia ruidos para asustarla. Sin embargo, como era y creo que sigue siendo, muy tragona no me importaba que después de comer su comida atacase la mía. Yo nunca he sido muy comilona, como lo necesario pero no me hincho.
Mis amitos dicen que en el futuro, algunas temporadas igual tendrá que venir a vivir aquí, pero de momento, yo estoy agusto así solita, aunque seguro que terminamos llevándonos bien.
Aquí os dejo unas fotos de cuando eMe estuvo conmigo de vacaciones:
Os contaré la historia:
Mi amita, una noche, al volver a casa, escuchó unos maullidos en el garaje y descubrió que había una gatita muy pequeña escondida en un coche. Se armó de paciencia y esperó y esperó hasta que la pudo hacer salir y la subió a casa. La gatita tenía mucha hambre y estaba llena de carbonilla, así que la limpio como pudo y le dio de comer.
Se lo contó a mi amita joven, Violeta, que ahora vive en otra ciudad porque se marchó a la Universidad, y ella, que había empezado a vivir en un piso, se puso muy contenta porque me echaba mucho de menos (aunque viene algunas veces) y se acordaba cuando vivía en la casa con sus papás y conmigo. Así podría tener ella una gatita que le hiciese compañía.
Vino con la furgoneta de su amiga y se la llevaron. Yo casi no llegue a conocerla porque estaba en otra habitación con la puerta cerrada y la escuchaba maullar.
A la gatita, mi prima, la llamaron eMe porque tiene una eMe en la frente.
Cuando llegaron las vacaciones, eMe ya tenía siete meses y Violeta la trajo a casa . Ahí es cuando empezamos a conocernos. Ella era muy movidita y quería que yo estuviese todo el día jugando al pillao. Se escondía detrás de las esquinas de las puertas y cuando pasaba se ponía en dos patas haciendo equilibrio. Qué energía!!! Yo le dejaba sitio en el sofá e incluso en la cama, pero claro estaba un poco celosa porque también quería acaparar todas las caricias de mis amitos, así que le hacia ruidos para asustarla. Sin embargo, como era y creo que sigue siendo, muy tragona no me importaba que después de comer su comida atacase la mía. Yo nunca he sido muy comilona, como lo necesario pero no me hincho.
Mis amitos dicen que en el futuro, algunas temporadas igual tendrá que venir a vivir aquí, pero de momento, yo estoy agusto así solita, aunque seguro que terminamos llevándonos bien.
Aquí os dejo unas fotos de cuando eMe estuvo conmigo de vacaciones:
La siesta
Menudas siestas me echo ...en el sofá, en la cama de los amitos. Me encanta probar nuevas superficies.
Mi habitación
Tengo una pequeña habitación para mi, junto a la cocina donde tengo mi comida y mi sitio de dormir. La utilizo sobretodo por la noche porque si me dejan suelta por la casa no paro de corretear y me pongo nerviosa. Sólo cuando los amitos se van algunos días fuera me dejan otras habitaciones abiertas y aunque ellos no lo sepan duermo en el sofá.
Cuando veo que ellos terminan de cenar yo solita me suelo ir a mi habitación, aunque a veces me hago un poco la remolona y me escondo detrás de los sofás.
Cuando veo que ellos terminan de cenar yo solita me suelo ir a mi habitación, aunque a veces me hago un poco la remolona y me escondo detrás de los sofás.
lunes, 27 de diciembre de 2010
sábado, 30 de octubre de 2010
domingo, 1 de noviembre de 2009
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Pequeña Kitty
lunes, 13 de abril de 2009
domingo, 3 de agosto de 2008
Verano 2008
Este verano me han llevado a la casa de la playa. Me ha costado un poco adaptarme y cuando me he animado me he lanzado al toldo de la vecina de abajo. Los amitos se han llevado un buen susto. Creo que prefiero quedarme en mi otra casa, estoy más tranquila.
jueves, 13 de marzo de 2008
miércoles, 28 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

































